Llegó el otoño

Usualmente en Puerto Rico no notamos los cambios en las estaciones del año. Estamos constantemente en un clima tropical, húmedo y con variantes de acuerdo a donde uno se encuentre viviendo. En mi caso, vivo en la costa, cerca de la playa así que todo es muy tropical todo el año. Sabes, el otoño siempre ha sido mi época favorita por los olores jajajajaj sí, aunque parezca algo no común, los olores de otoño llenan mi vida de muchas emociones.


Durante los pasados días he estado llevando a cabo cambios, muchísimos cambios en mi vida, en mi hogar, en mi estilo de trabajo, en fin, en todo. La llegada de Ayla no se ha tratado de sólo esperar el día de su nacimiento, sino de prepararme y preparar todo para su llegada. Puede que en ocasiones el temor se apodere de mí, lo cual he catalogado como normal. Creo que en todo nuevo proceso es normal saludar de vez en cuando nuestros temores, pero no debemos permanecer en ellos.


Analizando, cambiando y re-organizando mi vida y mi hogar muchas cosas han sucedido y muchas más han llegado a mi mente. Y sabes, es lo que suele suceder ante grandes cambios. Entre tantas cosas corriendo por mi cabeza, Dios me habló sobre la importancia de nosotras re-organizar por temporadas nuestra vida espiritual. Solemos quedarnos en una rutina constante cual muchas veces nos lleva a no motivarnos a entrar en un tiempo con Dios. Solemos emocionarnos con muchas cosas, pero olvidamos crear y diseñar temporadas para nuestros estudios y nuestro tiempos con Dios.



Creemos temporadas donde podamos ir acorde con las estaciones del año para de esa manera mantener viva nuestra ilusión con nuestro tiempo con Dios. El decaernos, el no sentir ánimo para leer la Palabra es parte de un proceso, pero está en nosotros avivarlo, avivar nuestros corazones para así mantenernos siempre conectadas con Dios.


En esta época específica que es el otoño y acaba de comenzar he dirigido mis estudios y mi tiempo con Dios hacia el agradecimiento. Siempre me gusta agradecer a Dios antes de celebrar en Navidad el nacimiento de Jesús. Hoy te invito a llevar a cabo esta manera tan motivadora de estudiar la Palabra de acuerdo a las estaciones del año. El otoño es excelente para reflexionar, perdonar, agradecer y olvidar. Ya pronto se acaba el año así que vamos a ordenar todo, vamos a perdonar, agradecer y organizar nuestra vida para lo que está por llegar, un nuevo año.



Ahora bien, hablando sobre el agradecimiento, sabemos que es un tema bíblico muy importante. Primera Tesalonicenses 5:16-18 dice, "Estad siempre gozosos. Orad sin cesar. Dad gracias en todo, porque esta es la voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús". ¿Entendimos realmente este versículo? Aquí la Palabra nos habla de dar gracias en todas las circunstancias. La gratitud debe ser una forma de vida para nosotros, que fluya naturalmente desde nuestros corazones y labios. Es por eso que es tan importante nosotras ser mujeres llenas de agradecimiento, aún en las peores circunstancias. La gratitud es una cualidad cual debemos mostrar, debemos acciones día a día. Por eso hoy, comenzando el otoño, vamos a llenarnos de gratitud, vamos a ser agradecidas con lo que tenemos y con lo que no tenemos. Vamos a organizar nuestras vida, nuestros sentimiento y emociones donde podamos perdonar, podamos olvidar y así podamos continuar hacia delante con un corazón limpio de ataduras y lleno de agradecimiento hacia Dios.


CREEMOS HABITOS PARA SER UNA MUJER AGRADECIDA

* OREMOS EN GRATITUD

Comienza cada día con una oración a Dios. Vamos a aprovechar cada día, un momento para darle

las gracias a Dios. Dios necesida escuchar nuestras palabras de agradecimiento a él. Es importante

crear un hábito donde sin importar las circunstancias podamos ser agradecidas a Dios.

Aclamad a Jehová, porque él es bueno; porque su misericordia es eterna.”

1 Crónicas 16:34

Sabes, en lo personal, me encanta comenzar el día agradeciéndole a Dios, el ser agradecida con él,

me llena de su paz de una manera increíble. Mediante el agradecimiento podemos ver su

protección y podemos vivir en la bendición de tener un día más de vida.

¿Qué mejor manera de comenzar tu mañana que agradeciéndole a Dios?


* UTILICEMOS PALABRAS DE AFIRMACION

Antes de salir de cada hogar, vamos a tomar unos minutos, saquemos un momento para analizar

nuestro entorno, para pensar en las cosas que nos hacen sumamente te feliz. Si hay algo por lo que

te sientes feliz, entonces debe ser algo por lo que estás agradecida.

Toma un momento cada día para decirte, “estoy agradecida.” No, no basta con pensarlo. Tienes que

decirlo en voz alta, tienes que creerlo, sentirlo, tienes que vivirlo. Deja que tus oídos se deleiten en

escuchar esa frase: “Estoy agradecida con Dios”.


* AGRADEZCAMOS A OTROS

Sabes, algo fácil y común lo es el envolvernos en nuestras tareas, en nuestro día a día y solemos

olvidarnos de dar las gracias a los demás. Pero, un simple agradecimiento puede hacer toda la

diferencia, puede cambiar vidas y corazones. Es algo ibcreíble lo que puede causar en otros la

acción del agradecimiento. Si un compañero de trabajo te hace un favor: agradécele. Si tu pareja

te dice que te ves bonita, no le digas que está loco. ¡No!, simplemente agradécele. Si un familiar te

da un consejo, aunque no lo hayas pedido, agradécele. Si tu amiga te busca para comer o pasar un

tiempo juntas, agradécele por su compañía, agradece los mensajes de esas personas que se

interean por ti. Estar constantemente agradeciéndole a las personas, aún por las cosas más

pequeñas, no solamente estarás consciente de tus bendiciones, sino también les ayudará sentirse

valorados y eso hace que el agradecimiento en nosotras sea constante, sea respetado, pero sobre

todo sea notado por los demás.


* ESCRIBAMOS NUESTROS AGRADECIMIENTOS

En lo personal me encanta escribir, suelo escribirlo todo, hacer anotaciones, pegar escritos cortos

y siempre recordar quotes importantes, pero nunca había escrito mis agradecimiento. Un día

leyendo un devocional leí sobre escribir nuestros agradecimientos y me pareció increíble por eso

hoy te digo: “acostúmbrate a escribir tus agradecimientos.” Si creamos el hábito de escribir 5 cosas

por las cuales estamos agradecidas, podfremos ver cómo nuestra mente estará más alerta a las

situaciones positivas que ocurren a nuestro alrededor. Podremos ver a Dios en todo tiempo y en

todo momento y así podremos estar atentas a sus detalles para con nosotras. Escríbe tus

agradecimientos en una libreta personal, en tu agenda o en un “sticky-note” y colócalos en un

lugar visible. Es tiempo de recordar lo dichosas que somos en ser siempre agradecidas con Dios.



De paso, aquí te comparto mis velas favoritas de otoño. Me encanta encenderlas durante mi tiempo de estudio y oración con Dios. Crea tú, tu propio ambiente donde te sientas agradable, donde puedas conectar con Dios, pero contigo misma también.


Llena tu otoño de ricos olores, buena organización y mucho agradecimiento


Xox,


Marina Cruz





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